sábado, 6 de enero de 2024

Percy Jackson y el ladrón del rayo, capítulo 1

 ACCIDENTALMETE VAPORICE A MI PROFESOR DE ALGEBRA. Mira, yo no quería ser un mestizo. Si estas leyendo esto es porque piensas que puedo ser uno, mi consejo es: cierra este libro ahora mismo.  Créete cualquier mentira que tu madre o tu padre te hayan dicho acerca de tu nacimiento y trata de llevar una vida normal. Ser un mestizo es peligroso. Da miedo. La mayor parte del tiempo, consigues que casi te maten de diferentes formas dolorosas y desagradables. Si eres un niño normal, leyendo esto porque cree que es ficción, fantasía. Sigue leyendo. Te envidio por ser capaz de creer que nada de esto hubiera ocurrido. Pero si te reconoces a ti mismo en estas páginas - si tú sientes algo moviéndose dentro - para de leer inmediatamente. Podría ser que fueras uno de nosotros. Y una vez que lo sabes, es cuestión de tiempo antes de que lo sientas y van a venir por ti.  Ni digas que no te lo advertí. Mi nombre es Percy Jackson. Tengo doce años. Hasta hace unos meses, yo era un estudiante que se alojaba en la Academia Yancy, una escuela privada para niños problemáticos en el centro de Nueva York. Soy un niño problemático? Si. Se podría decir que si. Yo podría señalar cualquier punto de mi vida corta y miserable para demostrarlo , pero las cosas realmente empezaron a ir mal cuando nuestra clase de sexto grado hizo un viaje de estudios a Manhattan - veintiocho niños y dos profesores en un autobús escolar amarillo, dirigiéndose al Museo Metropolitano de Arte para mirar la antigüedad de Grecia y Roma. Lo se - suena a tortura. La mayoría de viajes de Tancy lo eran. Pero el Sr. Brunner, nuestro profesor de latín, organizaba este viaje, tenía esperanzas. El Sr. Brunner era un tipo de mediana edad que iba en una silla de ruedas motorizada. Tenia el pelo cayéndosele, y una barba desaliñada, una chaqueta raída de tweed que siempre olía a café. Tu no pensarías que es guay pero el contaba historias y hacia bromas aparte de dejarnos jugar en clase. También tenía una colección grande de armaduras romanas y armas, era el único profesor con el que no me dormía en sus clases. Esperaba que el viaje fuera bien. Al menos, esperaba que por una vez yo no fuera el problema.  Chico, estaba equivocado. Veras, las cosas malas me ocurren en los viajes de estudio. Como en quinto de primaria, cuando fuimos a Saratoga, tuve ese accidente con un cañón de la guerra de la revolución. Yo no apuntaba al autobús escolar, pero desde luego fui expulsado de todos modos. Y antes de esto en mi cuarta escuela primaria, cuando dimos un tour entre bastidores del mundo marítimo del tiburón, yo toque la palanca incorrecta en el pasillo y nuestra clase se dio un baño imprevisto. Y antes de eso... bien, te haces una idea. Este viaje, estaba determinado a que fuera bien. Todo el camino a la ciudad me puse con Nancy Bobfit, la frecky, pelirroja cleptómana, que golpeaba a mi mejor amigo Grover en la parte de atrás de la cabeza con pedazos de emparedados de mantequilla y crema de cacahuete. Grover era un blanco fácil. Era flaco. Lloraba cuando se frustraba. Debió haber repetido varios cursos, porque era el único niño de sexto grado con acne y con principio de un poco de barba en el mentón. Por encima de todo eso, estaba lisiado. El tenía una nota excusándole de PE del resto de su vida porque tenía algún tipo de enfermedad muscular en las piernas. Caminaba curiosamente, como si le doliera, pero no te dejes engañar. Deberías haberlo visto correr cuando había enchilada en la cafetería. De todos modos, Nancy Bobofit estaba lanzando bolas de sándwich que se pegaban en su pelo castaño rizado, y ella sabía que no podía hacerle nada porque estaba en libertad condicional. El director me había amenazado de muerte de suspender del colegio si algo malo, vergonzoso, o medianamente entretenido sucedía en este viaje. "Te voy a matar" murmure. Grover trato de calmarme. "Está bien. Me gusta la mantequilla de cacahuete." Eludió otro pedazo de comida de Nancy. "Eso es todo." Empecé a levantarme pero Grover me puso de vuelta en mi asiento. "Ya estas en libertad condicional," me recordó. "Sabes que tendrás la  culpa si algo pasa." Pensándolo bien, desearía haberle atizado a Nancy Bobofit ahí mismo. En el colegio la suspensión no hubiera sido nada comparado con el desastre en que iba a meterme.  El Sr. Brunner nos condujo en la visita al museo. Puso su silla de ruedas al frente, guiándonos a través de las enorme galerías, de estatuas de mármol grandes y vitrinas llenas de cosas viejas y de cerámica de color naranja. En mi mente apareció la idea de que estas cosas habían sobrevivido dos mil o tres mil años. Nos reunió alrededor de un muchacho de trece metros de altura de piedra con una gran esfinge en la parte superior y empezó a contar como era una lapida, una estela, para una chica de nuestra edad. Nos contó acerca de la forma de tallar los lados. Estaba tratando de escuchar lo que decía porque me interesaba de alguna forma, pero todo el mundo a mi alrededor estaba hablando y cada vez que les decía que se callaran, el profesor acompañante, la Sra. Dods, me miraba mal. La Sra. Dods era profesora de matemáticas, que siempre llevaba una chaqueta de cuero negro, incluso a su edad, a sus cincuenta años. Parecía lo suficiente como para montar en una Harley. Había llegado a Yancy a mitad del año, cuando nuestro profesor de matemáticas tuvo un ataque de nervios. Desde el primer día, la Sra. Dods se enamoro de Nancy Bobofit y me imagine que estaba poseída. Me señalo con su dedo torcido y me dijo, "Ahora, cariño," realmente dulce, y sabia que iba a caerme una detención después de clases durante un mes. Una vez, después de que me hiciera borrar las respuestas del libro de matemáticas hasta la medianoche, le dije a Grover que no parecía que la Sra. Dods fuera humana. Me miro muy serio y me dijo:  "tienes toda la razón." El Sr. Brunner dejo de hablar de arte funerario Griego.  Por ultimo, Nancy Bobofit rió por el hombre desnudo con la estela y me di la vuelta y le dije, "¿Quieres callarte?" Lo que salio mas fuerte de lo que quería. Todo el grupo se echo a reír. El Sr. Brunner detuvo su historia. 

"Señor Jackson," dijo. "¿Algo que decir?" Mi rostro estaba totalmente rojo. Le dije. "No, señor." El Sr. Brunner señalo una de las imágenes de la estela. "¿Tal vez podrías decirnos lo que representa la foto?" Mire la talla y sentí una oleada de alivio, porque en realidad lo reconocía."¿Es kronos comiéndose a sus hijos no?" "Si," dijo el Sr. Brunner, obviamente no conforme. "Y lo hizo porque..." "Bueno..." sacudí me cerebro para recordar. "Kronos era el rey de los dioses y" "¿Dios?" pregunto el Sr. Brunner. "Titán" me corregí. "Y... no se fiaba de sus hijos, que eran los dioses. Así que, ummm Kronos se los comió, ¿verdad? Pero su mujer escondió a Zeus bebe y le dio a Kronos una piedra para comerse en su lugar. Y mas tarde cuando Zeus creció, engaño a su padre, Cronos." "Eeew!" Dijo una de las chicas detrás mió. "Y por eso fue la gran lucha entre los dioses y los titanes," continué. "Y los dioses ganaron." Se oyeron algunas risitas en el grupo. Detrás de mi Nancy Bobofit le murmuro a un amigo, "Como vamos a usar esto en la vida real. Quien nos va a preguntar en una entrevista de trabajo, 'porque cronos se comió a sus hijos' " "Y porque Señor Jackson," dijo Brunner, "para contestar a la excelente pregunta de la señorita Bobfit, de porque es importante en la vida real?" "Busted " murmuro Grover. "Cállate," susurro Nancy, con la cara roja, incluso mas brillante que su pelo. Al menos Nancy se avergonzaba también. El Sr. Brunner era el único que escuchaba. Tenía las orejas como radares. Pensé en su pregunta y me encogí de hombros. "No se , señor." "Ya veo." el Sr. Brunner parecía decepcionado. "Bueno , la mitad bien , el Sr. Jackson tenia razón. Zeus efectivamente le dio una mezcla de mostaza y vino a su padre lo que le hizo vomitar los otros cinco hijos , que por supuesto , siendo dioses inmortales , habían estado viviendo y creciendo sin digerirse completamente en el estomago del Titán. Los dioses vencieron a su padre , cortándolo en pedazos con su propia guadaña y esparciendo los restos en el tártaro , la parte más oscura del inframundo. Después de esta nota feliz, es momento de almorzar. Sra. Dods , podríamos salir?" La clase se movió , los niños se aguantaban el estomago , los chicos empujándose unos a otros y actuando como burros. Grover y yo estábamos a punto de seguir al Sr. Brunner , cuando dijo. "Señor Jackson." Yo sabia que venia. Le dije a Grover que siguiera adelante. Entonces me volví hacia el Sr. Brunner. "Señor?" El Sr. brunner tenia la mirada que no te dejaba ir - intensos ojos marrones que podrían haber tenido mil años de antigüedad y haberlo visto todo. "Tu debes saber la respuesta a mi pregunta." me dijo el Sr. Brunner. "Acerca de los titanes?" "Acerca de la vida real. Y como tus estudios son aplicables." "OH." "Lo que has aprendido de mi," dijo. "Es de vital importancia. Espero que lo trates como tal. Voy a aceptar solo lo mejor de ti Percy Jackson." Quería enojarme, ese chico me empujo fuerte. Quiero decir, claro , era una especie de día fresco, cuando él vestía alguna clase de traje romano y armadura y grito. "Eh!" y nos desafió , con la punta de la espada contra la tiza. Pero el Sr. Brunner esperaba que yo fuera tan bueno como todos los demás , a pesar de que tengo dislexia y el trastorno por déficit de atención y nunca había pasado por encima de una C en mi vida. No, el no esperaba que fuera igual de bueno, el esperaba que yo fuera el mejor. Y yo no podía aprender todos los nombres y los hechos y mucho menos con perfecta ortografía. Murmure algo acerca de esforzarme más , mientras que el Sr. Brunner echaba una larga y triste mirada a la estela, como si hubiera estado en el funeral de esa niña. 

Me dijo que me fuera a comer. La clase estaba reunida en la escalinata del museo , donde se podía observar el tráfico de gente a lo largo de la quinta avenida. En el cielo , una gran tormenta se estaba formando , con nubes más negras de lo que nunca había visto en la ciudad. Me imagine que tal vez fuera por el calentamiento global o algo , porque el tiempo en toda la Navidad , había sido extraño. Habíamos tenido grandes tormentas de nieve , inundaciones , incendios forestales por rayos. No me habría sorprendido si se tratara de un huracán en formación. Nadie mas parecía darse cuenta. Algunos de los chicos le tiraban a las palomas trozos de galletas. Nancy Bobofit estaba tratando de robar algo del bolso de una señora , y por supuesto la Sra. Dods no veía nada. Grover y yo nos sentamos en el borde de la fuente , lejos de los demás. Pensamos que tal vez así hacíamos eso , la gente no sabría que éramos de esa escuela - la escuela para los casos problemáticos que no podían estar en otro lugar. "Te han castigado?" pregunto Grover. "No," dije. "No Brunner. Me gustaría que se olvidara de mí a veces. Quiero decir, no soy un genio. Grover no dijo nada durante un tiempo. Luego cuando pensé que iba a soltarme un comentario filosófico profundo para hacerme sentir mejor , dijo. "Me das tu manzana?" Yo no tenía mucho apetito , así que se la di. Observando la quinta avenida y pensé en el apartamento de mi madre , en la parte alta de la ciudad. No la había visto desde navidad. Yo quería coger un taxi y volver a casa. Que me abrazara y se alegrara de verme , pero seria decepcionante también. Ella me mandaría de vuelta a Yancy, recordándome que tenía que esforzarme más , incluso si esta era mi sexta escuela en seis años y que probablemente iba a ser expulsado de nuevo. Yo no podía estar ahí de pie mirándome ella con esa cara triste. El Sr. Brunner puso su silla de ruedas en la parte baja de la rampa para minusvalidos. Comía apio , mientras leía una novela de bolsillo. Una sombrilla roja sobresalía de la parte posterior de la silla, haciendo que pareciera una mesa de café motorizada. Estaba apunto de desenvolver mi sándwich cuando Nancy Bobofit apareció delante mió con sus feas amigas , supongo que se había cansado de robar a los turistas y dejo caer su almuerzo a medio comer sobre el regazo de Grover. "Uy!" Ella me sonrió con los dientes torcidos. Sus pecas eran de color naranja , como si alguien se pintara la cara con Cheetos liquido. Trate de mantener la calma. El consejero de la escuela me había dicho un millón de veces, ' cuenta hasta diez , controla tu temperamento.' Pero yo estaba tan loco con la mente en blanco. Una ola rugió en mis oídos. No recuerdo tocarla , pero lo siguiente que supe es que Nancy estaba sentada de culo en la fuente , gritando. "Percy me empujo!" La Sra. Dods se materializo junto a nosotros. Algunos de los niños murmuraban : "Has visto-?" "-El agua" "-como la agarro-" No sabia de que estaban hablando. Todo lo que sabía era que estaba en problemas de nuevo. Tan pronto como la Sra. Dods estuvo segura de que la pobre Nancy estaba bien , prometiéndole conseguirle una camiseta nueva en la tienda de regalos del museo , etc., etc., la Sra. Dods se volvió contra mí. Hubo un incendio triunfal en sus ojos , como si hubiera hecho algo que había estado esperando todo el semestre. "Ahora , cariño." "Ya lo se," murmure, "Un mes borrando libros." Eso no fue correcto decirlo. "Ven conmigo," dijo la Sra. Dods. "Espere!" grito Grover."Fui yo quien la empujo." Me quede mirándolo , atónito. No podía creer que estaba tratando de cubrirme. La Sra. Dods le dio una mirada que mata. Con tanta fuerza que la barbilla de el temblaba. "No lo creo , Sr. Underwood." dijo ella. "Pero-" "Usted-quédese-aquí." 

Grover me miro de forma desesperada. "Esta bien , tío," le dijo. "Gracias por intentarlo." "Cariño," dijo la Sra. Dods gritándome. "Ahora" Nancy Bobofit sonrió. Le di mi mirada de Nos-veremos-mas-tarde. Entonces me volví para hacerle frente a la señora Dods , pero ella no estaba allí. Estaba de pie en la entrada del museo , en la parte superior de la escalera , gesticulando impaciente para que fuera. Como había llegado allí tan rápido? Tengo momentos bastantes , cuando mi cerebro se queda dormido o algo y la siguiente cosa que se es que me he perdido algo , como si una pieza de un puzzle cayera del universo y me dejara mirando un lugar en blanco detrás de ella. El consejero de la escuela me dijo que era parte de la ADHD, mi cerebro malinterpretaba las cosas.  Yo no estaba tan seguro. Fui detrás de la Sra. Dods. A mitad de los escalones , mire a Grover. Estaba pálida , mirando del Sr. Brunner a mí , como si quisiera que el Sr. Brunner notara lo que estaba pasando, pero el Sr. Brunner estaba absorto en su novela. Bueno , pensé. Me va ha hacer comprar una camisa nueva para Nancy en la tienda de regalos. Pero al parecer , ese no era el plan.  La seguí por el museo. Cuando finalmente la alcance , estábamos de vuelta en Grecia y la sección romana.  Excepto por nosotros , la galería estaba vacía. La Sra. Dods estaba de pie con los brazos cruzados delante de un gran friso de mármol de los dioses griegos. Estaba haciendo un ruido extraño con la garganta , como gruñendo. Incluso sin el ruido ya estaba nervioso. Es raro estar a solas con un profesor, especialmente la Sra. Dods. Algo sobre la forma en que miraba el friso , como si quisiera pulverizarlo... "Nos estas dando problemas cariño." dijo. 

Hice lo seguro. Le dije: "si señora." Ella tiro de las mangas de su chaqueta de cuero. "De verdad crees que puedes salirte con la tuya verdad?" La mirada en sus ojos iba más allá de la locura. Era malvada. Ella es maestra pensé con nerviosismo. No es que vaya a hacerme daño. Le dije. "Yo..Yo , me esforzare mas , señora." Un trueno sacudió el edificio.  "Nosotros no somos tontos , Percy Jackson." dijo la Sra. Dods. " Era solo cuestión de tiempo que te descubrieras. Confiesa y sufrirás menos dolor." No sabia de que hablaba. Todo lo que podía pensar era que los maestros habían encontrado el alijo ilegal de dulces que había estado en mi dormitorio. O tal vez se habían dado cuenta de que mi ensayo sobre Tom Sawyer era de Internet y no por haber leído el libro y me iban a quitar mi nota. O peor, me iban ha hacer leer el libro. "Y bien?" pregunto ella. "Señora, yo no.." "Se acabo el tiempo." dijo entre dientes. Entonces , sucedió la cosa mas extraña. Sus ojos empezaron a brillar como brasas de barbacoa. Sus dedos se estiraron convirtiéndose en garras. Su chaqueta se fundió en grandes alas de cuero. Ella no era humana. Era una bruja arrugada con alas de murciélago y garras , y una boca llena de colmillos amarillos , apunto de comerme. Luego las cosas se pusieron aun mas extrañas. El Sr. brunner que había estado frente al museo un minuto antes en su silla de ruedas, estaba en la entrada de la galería con una pluma en la mano. "Eh , Percy!" grito , tirando la pluma al aire.. La Sra. Dods , se abalanzo sobre mí.  Con un grito , la esquive y sentí las garras rozando el aire junto a mi oído. Cogí el bolígrafo en el aire , pero cuando llego a mi mano , ya no era una pluma. Era una espada - la espada del Sr. Brunner que siempre utilizaba en el torneo. La Sra. Dods se volvió hacia mí con una mirada asesina en sus ojos. Mis rodillas parecían de gelatina. Me temblaban las manos tanto que casi dejo caer la espada. Me espeto. " Muere , cariño!"  Y voló directamente hacia mí. Absoluto terror corrió por mi cuerpo. Hice lo único que llego de forma natural: blandí la espada. La hoja de metal toco su hombro y paso limpia a través de su cuerpo como si fuera de agua. Hisss! La Sra. Dods fue un castillo de arena en un momento. Ella estallo en polvo amarillo , se vaporizo en el terreno, sin dejar nada , pero con olor a azufre y un grito de muerte y un enfriamiento en el aire, como si esos dos ojos brillantes siguieran mirándome. Estaba solo. Había un bolígrafo en la mano. El Sr. brunner , no estaba allí. No había nadie más que yo. Mis manos estaban temblando. Mi comida debía de haber sido contaminada con hongos o algo así. Y si había imaginado todo eso? Volví a salir.  Había empezado a llover. Grover estaba sentado junto a la fuente , con un mapa del museo sobre su cabeza. Nancy bobofit estaba todavía allí de pie , empapada después de su baño en la fuente , refunfuñando con sus feas amigas.  Cuando ella me vio , dijo. "Espero que el Sr. Kerr te haya azotado el trasero." Le dije. "Quien?" "Nuestro maestro, tonto." Parpadee. No hemos tenia nunca un maestro llamado Sr. Kerr. Le pregunte a Nancy de que estaba hablando. 

Ella solo puso los ojos en blanco y se alejo. Le pregunte a Grover donde estaba la Sra. Dods. El dijo. "quien?" Pero se detuvo y no me miro , así que pensé que estaba bromeando. "No es gracioso hombre," le dije. "Voy enserio." Un trueno retumbo. Ví al Sr. Brunner sentado bajo su sombrilla roja , leyendo su libro , como si nunca se hubiera movido.  Me acerque a el. Miro hacia arriba , un poco distraído. "Ah , mi pluma. En el futuro haga el favor de traer su propio utensilio de escritura, Sr. Jackson." Le entregue al Sr. Brunner su pluma. Ni siquiera me había dado cuenta de que estaba todavía con ella. "Señor," le dije. "Donde esta la Sra. Dods?" Me miro sin comprender." Quien?" "El otro acompañante. La Sra. Dods. La maestra de algebra." El frunció el ceño , inclinándose hacia adelante, viéndose ligeramente afectado. "Percy no hay una Sra. Dods en este viaje. Por lo que yo se , nunca ha habido una Sra. Dods en la academia Yancy. Te encuentras bien?" 

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